Tijuana
Para Jorge Ramos, los servicios públicos son el desarrollo comunitario que Tijuana sigue esperando
“Gobernar implica estar dispuesto a ser juzgado y criticado por decisiones que de momento no se comprenden, pero que al paso del tiempo se van a valorar”, afirmó
Al final, Jorge Ramos, ex alcalde de Tijuana, relexiona: la ciudadanía espera un gobierno que resuelva.
TIJUANA.- Una ciudad se vive diferente cuando el agua llega a las casas, cuando las calles están iluminadas, cuando una vialidad está pensada para personas con discapacidad o cuando los niños cuentan con un espacio digno para jugar y practicar deporte. Son servicios que pueden parecer cotidianos, pero que determinan buena parte de la calidad de vida de una comunidad.
Para Jorge Ramos Hernández, esa es una responsabilidad esencial de cualquier gobierno: atender lo que la gente necesita todos los días y anticiparse a los problemas que traerá el crecimiento de la ciudad.
El agua, el alumbrado, la infraestructura vial, la señalética y la recuperación de espacios deportivos y culturales forman parte de una misma obligación: hacer que la ciudad funcione para quienes la habitan.
“Gobernar implica estar dispuesto a ser juzgado y criticado por decisiones que de momento no se comprenden, pero que al paso del tiempo se van a valorar”, afirmó.
El agua es hoy uno de los mayores retos para Tijuana y la zona costa. La nueva planta desaladora de Playas de Rosarito, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, permitirá incrementar hasta en 45 por ciento la disponibilidad de agua para Tijuana y Playas de Rosarito.
El proyecto contempla una capacidad de 2,200 litros por segundo y busca garantizar una fuente adicional de abastecimiento para una región que continúa creciendo.
Pero los servicios públicos también se viven a ras de calle. Durante la gestión de Ramos se rehabilitaron vialidades, se renovó y amplió el alumbrado público, se modernizaron semáforos y se recuperaron espacios urbanos. Se instalaron más de 17 mil luminarias, se intervinieron 43 vialidades con concreto hidráulico y se rehabilitaron unidades deportivas, además de fortalecer espacios culturales y educativos, entre ellos la Preparatoria Municipal Manuel Gómez Morín, posteriormente incorporada al sistema COBACH.
El resultado de los servicios públicos se mide en la vida diaria de las personas. Y es precisamente ahí donde, para Ramos, debe comenzar la discusión sobre cómo se gobierna una ciudad que sigue creciendo.
“La gente se levanta en la mañana, ¿quién me va a pacificar la ciudad? ¿Quién me va a conectar el agua? ¿Quién va a prender la lámpara que tiene tres trienios sin prender?”, cuestionó.
Al final, la ciudadanía espera un gobierno que resuelva.
TAGS
TE PUEDE INTERESAR