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No reprobar, ¿solución educativa o rezago silencioso?: experto CETYS

El Dr. José Luis Bonilla Esquivel advirtió que evitar la reprobación en educación básica no garantiza el aprendizaje si no se fortalecen el acompañamiento académico, la capacitación docente y las condiciones educativas


Un estudiante que acredita un curso sin haber desarrollado conocimientos y habilidades “arrastrará esos huecos de saberes”. Un estudiante que acredita un curso sin haber desarrollado conocimientos y habilidades “arrastrará esos huecos de saberes”.

20 de mayo de 2026

POR: Hiptex

TIJUANA.- La resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que avala evitar la reprobación automática de estudiantes de preescolar, primaria y secundaria, no resolverá por sí sola el rezago educativo en México si no se atienden problemas estructurales como la desigualdad, la capacitación docente, las condiciones escolares y el acompañamiento académico. Para el Dr. José Luis Bonilla Esquivel, Director del Colegio de Ciencias Sociales y Humanidades del Sistema CETYS, esto podría profundizar la brecha entre estudiantes de escuelas públicas y privadas, especialmente cuando no existen estrategias integrales que aseguren el aprendizaje real de niñas, niños y adolescentes.

La discusión tomó fuerza luego de que la SCJN respaldara criterios educativos orientados a privilegiar la permanencia y el derecho a la educación de estudiantes de nivel básico, evitando que la reprobación opere como mecanismo de exclusión escolar.

La medida busca priorizar la inclusión y disminuir los efectos negativos que la reprobación genera en menores de edad; sin embargo, especialistas advierten que el debate no debe centrarse únicamente en acreditar o no acreditar grados escolares, sino en cómo garantizar que el aprendizaje efectivamente ocurra.

“Cuando la Corte legisla sobre el tema, parece tener en alta consideración la inclusión en educación, así como defender de manera fuerte el derecho a la educación de todos al permitir continuar dentro de la escuela, dentro del sistema educativo. La dificultad no está en lo que señala, sino en lo que no se dice sobre el fenómeno educativo. En concreto: no hay una relación directa en no reprobar como oportunidad para la mejora del aprendizaje”, explicó el académico de CETYS Universidad. 

Añadió que un estudiante que acredita un curso sin haber desarrollado conocimientos y habilidades “arrastrará esos huecos de saberes”, situación que eventualmente impactará su desempeño académico, emocional y social.

Bonilla Esquivel señaló que los efectos del rezago educativo pueden manifestarse desde edades tempranas. En lo académico, los estudiantes avanzan con vacíos de aprendizaje que dificultan el desarrollo de nuevas competencias; en lo emocional, pueden experimentar inseguridad, frustración o incluso una forma de “discriminación intelectual” frente a compañeros con mejor desempeño. A nivel social, explicó que tanto quien reprueba como quien aprueba sin aprender enfrentan consecuencias: mientras algunos son etiquetados negativamente, otros continúan avanzando sin contar con las herramientas necesarias para enfrentar nuevos retos escolares.

Asimismo, el especialista consideró que eliminar la reprobación podría disminuir la percepción del esfuerzo y el compromiso dentro del proceso educativo si no existen mecanismos sólidos de acompañamiento. “Obtener aprendizajes implica realizar algo, movilizar las neuronas, el cuerpo, los sentidos y las emociones. Si estamos llegando al extremo de que casi sin hacer nada, de todas formas hay acreditación, entonces estamos promoviendo una cultura de conformismo, de medianía, de mediocridad”, afirmó. No obstante, aclaró que la solución no consiste en mantener la reprobación como castigo, sino en construir estrategias que motiven al estudiante a aprender y permitan detectar oportunamente los rezagos.

El académico también advirtió que las escuelas privadas suelen contar con mayores herramientas para implementar programas remediales, asesorías y acompañamiento personalizado, situación que no siempre ocurre en el sistema público debido a limitaciones presupuestales, sobrecarga docente y contextos sociales complejos. Por ello, insistió en que cualquier reforma educativa debe abordarse de manera integral, considerando las condiciones reales de las escuelas, los profesores y las familias mexicanas.

Finalmente, el Dr. José Luis Bonilla Esquivel destacó que uno de los principales retos para México será fortalecer la formación y profesionalización docente desde la educación básica. “Considero que los mejores profesores, los que saben de educación y del proceso enseñanza-aprendizaje, deben estar en educación básica. Si queremos un país con mejoras en educación, hay que apostar fuertemente por la mejora en escuela básica con el mejor desarrollo de habilidades y formación de los profesores”, concluyó.


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