El reto es que los mexicanos desarrollen un plan integral que combine control de ingresos y gastos, libertad de decisión financiera, resiliencia ante imprevistos y, finalmente, seguridad

México es hoy un país joven, con una edad promedio de 29.6 años frente a los 31 a nivel global, en 2050 la situación cambiará: la población alcanzará una edad promedio de 43 años y 35 por ciento de los habitantes serán adultos mayores, por lo que deben pensar en una pensión para el retiro.

En ese escenario, el ahorro destinado al retiro será insuficiente para sostener el gasto de una vejez más larga, advirtió Joaquín Barrera, director de fixed incomes en Sura Investments, durante el EF Meet Point México y el futuro del retiro: lo que las empresas y colaboradores deben saber.

El especialista señaló que la esperanza de vida ya ronda los 75 a 80 años, lo que obliga a extender la vida laboral, pues el sistema actual apenas asegura entre 20 y 30 por ciento del último salario al momento de jubilarse.

“Si gano 100 pesos, al retirarme recibiré 30, y eso difícilmente cubrirá los gastos en salud y medicamentos que aumentan con la edad”, dijo.

Para Ismael Díaz, director de soluciones corporativas de Sura Investment, el desafío es generar vehículos de ahorro más diversos, pues no basta con las aportaciones obligatorias a las Afores.

“Se requiere la suma de esfuerzos de gobierno, aseguradoras, instituciones financieras y empresas para ofrecer alternativas viables”, afirmó.

El papel de las organizaciones es clave: a través de esquemas de ahorro voluntario, cajas de ahorro o planes personales de retiro, pueden marcar la diferencia en el bienestar financiero de los trabajadores.

Estos instrumentos, además de beneficios fiscales, ayudan a construir un patrimonio que complemente la pensión obligatoria y cubra necesidades de largo plazo como la atención médica.

El reto, coincidieron los especialistas, es que las y los mexicanos desarrollen un plan integral que combine control de ingresos y gastos, libertad de decisión financiera, resiliencia ante imprevistos y, finalmente, seguridad. Solo así se podrá enfrentar con mayor solidez una vejez más larga y costosa.