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China defiende sus restricciones a minerales críticos y responde al G7
El gobierno chino rechazó las críticas de los países del G7 sobre los controles a la exportación de minerales estratégicos y aseguró que sus medidas son legales, necesarias y no buscan afectar la estabilidad de las cadenas globales de suministro. La disputa refleja la creciente competencia económica y tecnológica entre China y las principales economías occidentales
Trabajadores operan en una instalación de procesamiento de minerales en China, país que domina gran parte de la producción y refinación mundial de tierras raras utilizadas en tecnologías avanzadas.
PEKÍN, 18 de junio de 2026. — China defendió este jueves sus políticas de control a la exportación de tierras raras y minerales críticos, luego de que los líderes del Grupo de los Siete (G7) manifestaran su preocupación por la dependencia global de estos recursos y anunciaran nuevas estrategias para diversificar sus cadenas de suministro.
Durante una conferencia de prensa, funcionarios chinos afirmaron que las restricciones implementadas por Pekín responden a necesidades de seguridad nacional y al uso responsable de recursos estratégicos, rechazando las acusaciones de que las medidas buscan ejercer presión económica sobre otras naciones.
La respuesta llega apenas unos días después de la cumbre del G7 celebrada en Francia, donde Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Reino Unido acordaron fortalecer la cooperación para asegurar el acceso a minerales esenciales para industrias como la fabricación de baterías, vehículos eléctricos, semiconductores y sistemas de defensa.
China concentra una parte significativa de la producción y el procesamiento mundial de tierras raras, elementos indispensables para la transición energética y el desarrollo tecnológico. Esta posición dominante ha generado inquietud entre las economías occidentales, que buscan reducir su vulnerabilidad ante posibles interrupciones en el suministro.
Las autoridades chinas insistieron en que las exportaciones continúan abiertas para empresas que cumplan con los requisitos establecidos y señalaron que las restricciones no deben interpretarse como una herramienta de confrontación comercial. No obstante, analistas consideran que el control de estos recursos se ha convertido en uno de los principales instrumentos de influencia geoeconómica de Pekín.
La controversia se produce en un contexto de creciente competencia entre China y las potencias occidentales por el liderazgo en sectores estratégicos como la inteligencia artificial, la energía limpia y la manufactura avanzada. Expertos advierten que la disputa por los minerales críticos podría convertirse en uno de los temas más relevantes de la economía global durante la próxima década.
Mientras tanto, los países del G7 aceleran inversiones en proyectos mineros, reciclaje de materiales y desarrollo de nuevas cadenas de suministro con el objetivo de disminuir su dependencia de las exportaciones chinas y fortalecer su seguridad económica.
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