El lobo mexicano, el cóndor de California, y la ballena gris demuestran que la reproducción en cautiverio, la cría controlada y la reintroducción en hábitats naturales son determinantes para la recuperación de poblaciones en riesgo de extinción

ENSENADA.- Los centros de conservación se han consolidado a nivel internacional como espacios esenciales para la protección de la biodiversidad y la educación ambiental, afirma Edgar Pérez Ortiz, director general de PaiPai Ecoturism Park.

Explicó que experiencias documentadas con especies como el lobo mexicano, el cóndor de California, el panda gigante y la ballena gris demuestran que la reproducción en cautiverio, la cría controlada y la reintroducción en hábitats naturales han sido determinantes para la recuperación de poblaciones que estuvieron en riesgo de extinción.

Pérez Ortiz indicó que PaiPai opera el programa de educación ambiental más amplio del Noroeste de México, mediante visitas guiadas, talleres, materiales pedagógicos y proyectos escolares como el Pasaporte Ambiental.

Esta iniciativa ha alcanzado a miles de estudiantes de todos los niveles educativos y se enfoca en la observación, el análisis y la acción concreta. En el caso del Pasaporte Escolar, se llevan actividades directamente a los planteles sin necesidad de trasladar animales, con ejercicios que promueven la escritura, el lenguaje, la creatividad y la responsabilidad en torno al medio ambiente.

Sobre inclusión, el director destacó que el centro cuenta con la mayor infraestructura adaptada de la región, que incluye rampas, señalización táctil, recorridos accesibles y personal capacitado en lengua de señas mexicana.

Añadió que PaiPai aplica protocolos de interacción regulada con especies bajo estricta supervisión profesional, como el programa “Animal Sorpresa”, diseñado con fines educativos y terapéuticos. De acuerdo con estudios internacionales, estas experiencias contribuyen a disminuir niveles de ansiedad y estrés en personas con discapacidad o con espectro autista, al tiempo que fortalecen la empatía y la seguridad personal.

Pérez Ortiz subrayó que el centro no fomenta la domesticación de fauna, y cada actividad se desarrolla conforme a protocolos oficiales que garantizan el bienestar animal y buscan, además de la sensibilización, la enseñanza de prácticas de conservación.

En ese sentido, precisó que la política de contacto animal establece lineamientos claros: solo se autoriza la interacción con especies cuya biología lo permite, cada experiencia es breve, supervisada y con fines educativos o de inclusión social, y el eje rector es siempre el respeto al bienestar animal.

El director resaltó que este tipo de programas ha demostrado su contribución al fortalecimiento de actitudes de respeto y cuidado hacia la fauna. Citó estudios de Skibins y Powell (2013) y de Powell y Bullock (2015), que concluyen que las interacciones reguladas con animales favorecen comportamientos pro-conservación, aumentan la empatía hacia la fauna y motivan la participación en programas ambientales.

Pérez Ortiz informó que PaiPai también ha impulsado la integración laboral de adultos mayores, quienes colaboran como embajadores ambientales y transmiten experiencias de vida, conocimientos y valores a visitantes y estudiantes. Este modelo reconoce a la tercera edad y fortalece la dimensión comunitaria e intergeneracional de la educación ambiental.

En materia de responsabilidad social, el centro mantiene una alianza con la Cruz Roja Mexicana, a la cual destinará un porcentaje de sus utilidades para fortalecer los servicios médicos de la institución. Además, sostiene colaboraciones con escuelas, universidades y organizaciones civiles que amplían el alcance de sus programas.

El director puntualizó que PaiPai opera bajo licencias, permisos y normas nacionales e internacionales, incluyendo regulaciones de CITES y lineamientos de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Aclaró que todas las acciones se acompañan de especialistas en bienestar animal y conservación, lo que garantiza el cumplimiento de estándares legales y científicos.

Agregó que el centro aplica de forma estricta las leyes federales mexicanas en materia de vida silvestre, con protocolos de bienestar animal, cuidado veterinario constante y supervisión diaria. Estas medidas, dijo, aseguran un trato digno y respetuoso hacia las especies que habitan en el recinto.

Finalmente, Pérez Ortiz explicó que PaiPai articula sus programas en cinco pilares: conservación de flora y fauna, educación ambiental, inclusión de personas con discapacidad, integración de adultos mayores y apoyo a instituciones de beneficencia. Con ello, aseguró, se busca consolidar un modelo congruente donde la protección de la biodiversidad se vincula con el bienestar social y comunitario.