Una quinta parte de los participantes en los hechos violentos del domingo ya fueron repatriados a sus lugares de origen, el Instituto Nacional de Migración detendrá a más.

TIJUANA.- El gobierno mexicano deportó a 98 centroamericanos de la caravana migrante asentada en Tijuana, por los hechos violentos que protagonizaron el domingo en las inmediaciones de la garita de San Ysidro, donde un grupo intentó cruzar a la fuerza la frontera hacia Estados Unidos.

Se trata de casi una quinta parte del medio millar de centroamericanos que ignoraron a la Policía Federal, rompieron la barrera de seguridad que había formado y tras su fallido intento de llegar a la garita irrumpieron por la canalización hacia la malla fronteriza, por donde intentaron ingresar al “otro lado” de manera ilegal.

Gerardo García Benavente, comisionado del Instituto Nacional de Migración, explicó que 98 de los al menos 500 que intentaron cruzar de manera violenta en la zona de El Chaparral, fueron asegurados por las autoridades y repatriados a sus lugares de origen y habrá más detenciones.

Sin precisar nacionales de los deportados, dijo que se trata de “aquellos que evidentemente nos pusieron autoridades o que personal del instituto aseguró en plena flagrancia".

En entrevista para Grupo Fórmula aseguró que "hay instigadores y siguen todavía ahí". "Algunos aprovechan el anonimato de la masa, de la bola, por eso no han sido asegurados".





El domingo, el caos provocado por el intento de centroamericanos de la caravana migrante por cruzar ilegalmente a Estados Unidos se prolongó por varias horas e incluyó el cierre del puerto fronterizo de San Ysidro durante cinco horas.

Autoridades norteamericanas respondieron con balas de goma y con gases lacrimógenos a los centroamericanos que irrumpieron ilegalmente en su territorio.

Se habla de 38 detenidos del lado norteamericano y 98 deportados por la Secretaría de Gobernación en México, quien anunció el envío de 300 elementos federales más para reforzar la seguridad en Baja California tras los hechos del domingo, a pesar de que 150 elementos de dicha corporación ya se encuentran desplegados en la entidad.

El gobernador Francisco Vega de Lamadrid solicitó a la federación el tratamiento al tema de la caravana migrante como asunto de seguridad nacional, el desvío de las caravanas que se dirigen a Baja California y el envío de recursos para atender la contingencia de 9 mil centroamericanos en territorio bajacaliforniano.

Vega de Lamadrid ya había exigido la semana pasada la deportación inmediata de centroamericanos que alteren el orden, como ha ocurrido dos veces ya en las inmediaciones de la garita de San Ysidro.

Con información de agencias