Capella tuvo oportunidad de dirigirse al tribunal antes de que se fuera a deliberar y dijo que estaba arrepentido y que esperaba que esta situación fuera considerado un incidente en el camino de su vida sacerdotal.

VATICANO.- Este sábado, el tribunal del Vaticano condenó a cinco años de prisión e impuso una multa de 5 mil euros al sacerdote Carlo Alberto Capella, ex consejero de la nunciatura en Washington, por posesión e intercambio de material de pornografía infantil.

Un juicio que comenzó el viernes y en el que en menos de 48 horas el Tribunal ya pronunció un fallo.

Gian Piero Milano, fiscal del vaticano, había pedido una pena de cinco años y nueve meses, y el pago de una multa de 10 mil euros, por otro lado, la defensa había solicitado la pena mínima, sin detallar el número de años.

Durante la audiencia de Capella, la Fiscalía vaticana argumento de debía ser condenado porque se había demostrado de poseía "una ingente cantidad" de material de fotos y vídeos, y también dibujos manga, con imágenes de menores en actos sexuales explícitos.

El promotor de justicia vaticano pidió a los magistrados no distinguir entre las imágenes verdaderas y los dibujos, pues en su opinión el contenido era lo realmente importante.

Los cargos que pedía era posesión de pornografía infantil y cesión y transmisión de esas imágenes ya que las había colgado en la red social Tumblr, una plataforma donde se pueden conversar e intercambiar material audiovisual.

A pesar de que Capella consultó en varias ocasiones estos contenidos, según la acusación, por lo que dijo que en este caso no se estaba hablando de "una captación casual de material" de esta naturaleza.

La defensa de Alberto Capella, rechazó que el Tribunal vaticano pudiera aplicar el agravante de “ingente cantidad” de imágenes de pornografía infantil, porque argumentó que tenía alrededor de unas cuarenta y, por ejemplo en la ley italiana este concepto implica más de un centenar.

La defensa consideró que los comportamientos de Capella "no son señal de cierta peligrosidad sino de un problema psicológico" y para demostrarlo adjuntó un informe que explicaba que Capella "no ha revelado tendencias a pedofilia o parafilia, sino que" sufre ""problemas de tipo psicológico relativos a su fragilidad".

Capella tuvo oportunidad de dirigirse al tribunal antes de que se fuera a deliberar y dijo que estaba arrepentido y que esperaba que esta situación fuera considerado un incidente en el camino de su vida sacerdotal.