La fusión del hielo en la superficie ha sido uno de los principales impulsores de la pérdida de masa en Groenlandia.

BERLÍN.- Un grupo de investigadores encontró que las lluvias se han vuelto cada vez más frecuentes en Groenlandia y aceleran el derretimiento del hielo, incluso durante el largo invierno ártico, y en más de 30 años ha fusionado a alrededor de 28 por ciento del total de la superficie.

La fusión del hielo en la superficie ha sido uno de los principales impulsores de la pérdida de masa en Groenlandia. Sin embargo, hasta ahora no se habían comprendido los mecanismos que desencadenan el derretimiento, por lo que los científicos estudiaron los factores desencadenantes.

Examinaron las condiciones atmosféricas sinópticas asociadas con 313 aumentos rápidos de fusión en la gran isla del extremo norte del Atlántico, los cuales fueron detectados por satélites durante el periodo 1979-2012.

Al combinar los datos de reanálisis y de 30 estaciones meteorológicas, observaron que la fusión se inicia mediante un flujo de aire cálido y húmedo impulsado por ciclones, que da lugar a precipitaciones a gran escala, explican los investigadores en un artículo publicado este jueves en la revista científica The Cryosphere.

La descomposición de la variabilidad atmosférica sinóptica sobre Groenlandia sugiere que el patrón meteorológico identificado, que provoca el fundido, explica el 40 por ciento de la precipitación neta en la región, pero los aumentos en la frecuencia, duración y extensión de las lluvias han provocado un desequilibrio.

Por lo general, las precipitaciones caen como nieve en invierno, lo que puede equilibrar cualquier derretimiento del hielo en el verano, pero entre 1979 y 2012 primero se observaron dos periodos de lluvia de invierno cada año, los cuales fueron incrementándose hasta 12 para 2012.

Además, en más de 300 ocasiones durante el periodo de estudio, el análisis encontró que los eventos de lluvia estaban provocando una fusión del hielo, la mayoría de ellos en verano, cuando el aire a menudo se pone por encima de cero.

Las lluvias han cambiado la línea entre la ganancia y la pérdida de hielo a medida que más agua se acumula en la capa de nieve, afirma el equipo de científicos de Alemania y Estados Unidos, encabezados por la doctora Marilena Oltmanns, de Centro de Investigación Oceánica GEOMAR, en Alemania.

Desde hace años, la enorme capa de hielo de Groenlandia es vigilada de cerca debido a que contiene una gran cantidad de agua congelada y si todo ese hielo se derritiera, el nivel del mar aumentaría hasta siete metros, amenazando a las poblaciones costeras en todo el mundo.