Hay elementos químicocerebrales, genético y ambientales que inciden para que una persona pueda rehabilitarse por completo de una adicción a sustancias como drogas, alcohol y cigarro.

CDMX.- Los consumidores de drogas sintéticas o de diseño como el éxtasis, tienen 80 por ciento de probabilidades de sufrir una recaídas de adicción sin lograr rehabilitarse, debido al tipo de sustancias que llegan a estimular el cerebro.

Lo anterior lo afirmó Rodrigo Ramos Zúñiga, investigador del Departamento de Neurociencias, del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y autor del libro "El cerebro efímero", que se presentará mañana lunes 26 de noviembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

El neurólogo afirmó que hay elementos químicocerebrales, genético y ambientales que inciden para que una persona pueda rehabilitarse por completo de una adicción a sustancias como drogas, alcohol y cigarro.

“Es multifactorial, pero el esquema terapéutico debe de enfocarse en el cerebro, porque aunque el entorno social sea el idóneo, si las estrategias terapéuticas de rehabilitación no van dirigidas a la conducta del cerebro, a la emoción, a todo lo que propicia ese comportamiento compulsivo, entonces es algo que difícilmente va a funcionar”, explicó.

A través de un comunicado, dijo que en gran parte de la terapia de rehabilitación, el individuo depende de su carga genética, del entorno ambiental, del tipo de sustancias o de la conducta motivo de la adicción, para poder determinar el porcentaje de recuperación.

Destacó que la mayoría de las personas tienen 80 por ciento de posibilidades de recuperación, pero hay 20 por ciento que, según la sustancia o la conducta, pueden tener recaídas, y de ellos, en 10 por ciento, desafortunadamente, puede persistir o perpetuarse de manera crónica un patrón o una conducta de carácter adictivo”, indicó.

Ramos Zúñiga subrayó que el cerebro está predispuesto a las adicciones a sustancias nocivas debido a una carga genética.

Comentó que a lo largo de la vida el cerebro atraviesa por etapas de mayor susceptibilidad a las adicciones como la vida en el útero y la adolescencia, debido a la plasticidad y crecimiento que experimenta el principal órgano del sistema nervioso central.

Agregó que cuando está en el vientre materno, es cuando existe un crecimiento extraordinario de toda la estructura y la integración funcional; después, entra en un proceso de crecimiento somático-físico-natural, pero vuelve a tener una etapa de despegue en la adolescencia.

La influencia hormonal es un segundo periodo crítico, debido a que los circuitos cerebrales que regulan en gran parte la conducta no han terminado de madurar”, expresó el universitario.

En la adolescencia, dijo, el comportamiento es una expresión, “como un equilibrio entre un acelerador y un freno, entre inhibición y excitación”, en la que no hay un cálculo de los riesgos debido a que que no se tiene control de impulsos, ni tolerancia a la frustración.

"El cerebro efímero" es una publicación en la que el especialista busca explicar, de manera clara y sencilla, los procesos químico-cerebrales que inciden para que una persona pueda desarrollar una adicción.