Las pérdidas por el robo de gas LP ascienden a 12 mil millones de pesos anuales. Ordeña en ductos y robo de unidades a distribuidoras, el método de los ladrones para allegarse de materia prima.

CIUDAD DE MÉXICO.- El 8 por ciento de los usuarios reciben y consumen gas robado, sin que la mayoría tenga conocimiento de ello, provocando pérdidas a PEMEX y distribuidoras por más de 12 mil millones de pesos anuales.

De 30 millones de servicios que ofrecen en el país cada mes empresas distribuidoras de gas LP, 2 millones 320 mil corresponden a ventas de combustible robado ya sea por tomas clandestinas en ductos o robo de vehículos a distribuidores, estimaron estas compañías.

EL UNIVERSAL reveló que de acuerdo a empresas distribuidoras de gas LP, cada mes se registra el robo de 58 mil toneladas de este carburante, lo que equivale a pérdidas por mil 102 millones de pesos mensuales, más de 12 mil millones de pesos anuales.

En lo anterior coincidieron los representantes de empresas como la Asociación de Distribuidores de Gas LP (ADG) y la Asociación Mexicana de Distribución de Gas y Empresas Conexas (Amexgas).

El reporte abundó en que el problema de robo de gas LP lo concentran 10 entidades federativas en México, las mismas que protagonizan el robo de gasolinas, generando pérdidas conjuntas de 42 mil millones de pesos anuales.

Las tomas clandestinas para extraer irregularmente el hidrocarburo se encuentran en: Puebla, Estado de México, Querétaro, Tlaxcala, Guanajuato, Nuevo León, Hidalgo, Tabasco, Veracruz y Jalisco y en 2017 se ubicaron 166 de ellas.

Este año, al 31 de agosto de 2018, las perforaciones ilegales de gas LP sumaban 137 y entre 2007 y el último reporte de agosto de este año, se han reportado 953 tomas clandestinas de gas LP; 787 de ellas en el sexenio de Enrique Peña Nieto que está por concluir.

El delito de robo de gas licuado de petróleo (LP) surgió en 2007, durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, mediante una toma clandestina en ductos de Pemex en Veracruz.

Reportes de Pemex y empresas distribuidoras coinciden en que el mayor problema se concentra en Estado de México, que aglutina 40 por ciento de las tomas clandestinas de gas LP; aunque Puebla, concentra 34 por ciento y Querétaro, 9.4 por ciento. Para distribuirlo se usan pipas robadas a distribuidores, hechizas y unidades “piratas”.

Con información de EL UNIVERSAL