Además, precisó que la falta de debates impide a la ciudadanía contrastar propuestas.

 



CIUDAD DE MéXICO.- El candidato presidencial José Antonio Meade, señaló que la ciudadanía debe tener elementos para constrastar ideas y propuestas de los abanderados, por lo que analiza si acude ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para que considere y permita los debates durante el periodo de intercampaña.

Lo que se requiere es la voluntad de los participantes en el proceso para exponer de manera constante sus proyectos y agendas, indicó el candidato presidencial del PRI, PVEM y Nueva Alianza.

Afirmó que las campañas permiten una reflexión de autocrítica, en la que haya un distanciamiento de lo que se ha hecho mal, y que lleve a la consolidación de espacios donde la ciudadanía, gobierno y sociedad construyan espacios de esperanza e ilusión.

“No le hace un servicio al país esta idea de que lo que se hizo antes está mal y lo que viene está bien; lo que le hace sentido al país es cualquier cambio que tenga un punto de partida en una elección que nos da la oportunidad de hacer estas reflexiones”, subrayó.

En entrevista en La Red de Radio Red, afirmó que para su candidatura es importante reivindicar a todos los servidores públicos y a los militantes que han tenido una trayectoria limpia, honorable y de servicio.

Indicó que la lista plurinominal tiene como sentido llevar las voces de la gente, pero sobre todo de las minorías, a las cámaras de Senadores y de Diputados para que le den diversidad, y no como una vía de amnistía e impunidad para personajes acusados de delitos como homicidio, robo o secuestro.

Rechazó que se deba legislar la moral, porque cada quien tiene derecho a su propia moral, pues en México se dio una batalla para reconocer la división de Estado y de Iglesia, y que esas consideraciones no se tomen en la política pública.

Meade Kuribreña aseguró que aunque las encuestas ayudan a ver algunos elementos que permiten ponderar la evolución de los temas que importan al electorado y conforme a ello, afinar estrategias, pero tienen poca capacidad preventiva.

Esto, anotó, porque se deben analizar los perfiles de los candidatos, de los cuales uno lleva 15 años en campaña, otro usa todo el recurso público en especie que se le dio a su partido en beneficio de su persona y él mismo, que partió de cero en diciembre y que es quien más ha crecido en las preferencias.

“Como economista y como político, si yo tuviera que apostarle a algo le apostaría a lo que tiene capacidad de crecimiento, que somos nosotros, y sobre esa base fincamos las elecciones de julio”, expresó.

Opinó que en México se tiene una democracia sobrerregulada que tiende a ser asfixiante y que le da muy pocos elementos a los ciudadanos para escoger y tomar una definición.

“Uno de los temas que debemos reflexionar es cómo le hacemos para tener un sistema democrático que garantice participación, de contraste, mucho más barato y que permitan escuchar y expresar las voces de las minorías y estén representadas, en condiciones de equidad”, puntualizó.