De acuerdo con los resultados de la investigación, la exposición a la luz en momentos inapropiados en relación con el ciclo solar puede desincronizar los ritmos biológicos circadianos de los ritmos ambientales, debido a que el sistema de temporización circadiano humano se desarrolla bajo el ciclo solar de 24 horas.

Dormir con la luz prendida aumenta de manera significativa la posibilidad de padecer aterosclerosis, una enfermedad cardíaca que puede ser mortal, reveló un estudio del Departamento de Epidemiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nara, Japón.

De acuerdo con los resultados de la investigación, la exposición a la luz en momentos inapropiados en relación con el ciclo solar puede desincronizar los ritmos biológicos circadianos de los ritmos ambientales, debido a que el sistema de temporización circadiano humano se desarrolla bajo el ciclo solar de 24 horas.

“Esa desalineación circadiana se encuentra típicamente en trabajadores en turnos nocturnos que tienen alta prevalencia de variedad de enfermedades como obesidad, hipertensión, diabetes y aterosclerosis”, agregó el estudio publicado en el sitio Science Direct de una empresa holandesa.

Kenji Obayashi, profesor asociado en el Departamento de Epidemiología de la Facultad de Medicina de la Universidad Nara, una prefectura japonesa ubicada en el centro del país, sostuvo que durante el sueño hasta los niveles más bajos de iluminación en una habitación son suficientes para causar daños a la salud.

"Encontramos una asociación clara y significativa entre la intensidad de la luz en la habitación por la noche y la progresión de la aterosclerosis que fue independiente de los factores de riesgo conocidos como la edad, la obesidad, el tabaquismo, el estado económico, la hipertensión y la diabetes", detalló Obayashi, coautor del estudio.

Los efectos fisiológicos por la exposición a la luz a la hora de dormir suprime la secreción de melatonina, una hormona de la glándula pineal que se produce de noche, además de que puede alterar el sistema de temporización circadiano y alterar los ritmos biológicos.

La teoría sugiere que la penetración de la luz a través de los párpados reduce en el organismo la producción de melatonina, una hormona nocturna capaz de reducir la presión arterial y tratar las inflamaciones, aunque las investigaciones están en desarrollo.

“La exposición a la luz por la noche (LAN) de bajo nivel en las habitaciones puede aumentar el índice de obesidad en humanos; esta conclusión se apoya en un estudio en animales que demuestra un aumento significativo en la masa corporal y casos de prediabetes”, explicó.

Según los resultados del estudio aplicado a más de un millar de voluntarios, hombres y mujeres adultos, dormir con luz, incluso con las luminarias de la calle, aumenta de manera significativa los casos de aterosclerosis.